Desde su inauguración el 19 de septiembre de 1999, el Circuit de la Comunitat Valenciana Ricardo Tormo se ha convertido en un espacio emblemático. Una apuesta por el deporte que sitúa a la Comunitat como punto de referencia en el mundo del motor.Historia

A lo largo de su historia ha recibido numerosos galardones que lo sitúan entre los mejores circuitos del panorama actual. Ha sido premiado en diferentes ocasiones como mejor organización en las competiciones más importantes del motor: tres premios en Mundial de Motociclismo (IRTA BEST GRAND PRIX en 2003, 2004 y 2006), dos en la organización del Campeonato Mundial de Superbikes (2000 y 2006) y uno para el mejor Gran Premio Camión en el 2001.

Un circuito dentro de un estadio refleja la concepción del Circuit, construido de modo que los espectadores contemplan íntegro el desarrollo de las pruebas. Desde los 65.000 asientos del graderío se observa todo el trazado, cualidad que permite seguir las carreras sin perder detalle de lo que sucede en la pista.

 El exigente trazado y las excelentes instalaciones, han convertido al Circuit en un centro neurálgico del motor, ya que entre eventos, entrenamientos y actividades diversas, alcanza un 95% de ocupación durante el año. Además del Mundial de MotoGP, acoge las dos pruebas más importantes de Turismos, el Mundial de Turismos FIA WTCC y el Campeonato Alemán de Turismos DTM, pruebas de Formula 3 y GT’s, el Campeonato de España de Velocidad CEV y las pruebas de pretemporada de las escuderías de Formula 1.

Cada año, el trazado valenciano cierra la temporada de MotoGP con un evento que se ha convertido en una referencia para los 120.000 aficionados que llenan las gradas y en el que los pilotos disfrutan por las características técnicas del trazado.

Es, en definitiva, una instalación al servicio de la numerosa afición valenciana al motociclismo que a lo largo de su historia ha recibido a más de cuatro millones y medio de visitantes. Una cifra que evidencia el acierto del proyecto.

Pero la pretensión de la Generalitat ofrece perspectivas más amplias. El Ricardo Tormo pretende establecerse como un agente dinamizador. No es sólo un circuito de carreras. Es un punto de encuentro, un lugar de reunión y, sobre todo, diversión, con los amigos, con la familia. Por eso, la dirección del Circuit prepara actividades complementarias en cada evento, para que los aficionados participen, disfruten.

Así, el Circuit trasciende el ámbito de las competiciones para convertirse en un espacio lúdico para los aficionados. Esta iniciativa ha acercado el circuito a la sociedad valenciana, que considera el recinto como una zona de ocio en grupo, con una amplia oferta de actividades, tanto para contemplar como para participar.

Promoción deportiva




historia-3La construcción del Circuit de la Comunitat Valenciana Ricardo Tormo no sólo responde a las reivindicaciones de los moteros valencianos. La Generalitat creó un proyecto deportivo con el objetivo de formar a jóvenes pilotos. La Cuna de Campeones en motos y la Fórmula de Campeones de Karting constituyen la primera oportunidad para que los niños compitan en moto y karts. Completado el proceso de aprendizaje en diferentes categorías, vehículos y competiciones, la pirámide se completa con la presencia de pilotos valencianos en los equipos del Mundial de motociclismo, caso de Héctor Faubel, Sergio Gadea, Héctor Barberá, Nico Terol, Adrián Martín… todos ellos criados en este proyecto. Asimismo, en automovilismo, subidos ya en monoplazas están Adrián Vallés, Félix Porteiro, Borja García, Sergio Hernández, Marco Barba, Roberto Merhi o Álvaro Barba. Todos persiguen la estela de Fernando Alonso, quien estuvo vinculado al Circuit durante dos años en su proceso de formación. Todos son candidatos a conseguir uno de los objetivos que se marcó la Generalitat con esta escuela: un piloto valenciano en Fórmula 1. Objetivo cumplido para el castellonense Roberto Merhi que en marzo de 2015 fue el piloto oficial de la pequeña escudería Manor F1.